Escena
IV
Entran Valentín y
Viola, ésta con ropas de hombre.
Valentín.- Si el duque continúa
favoreciéndonos de ese modo, querido Cesario, no va a faltaros un irresistible
ascenso: sólo os conoce tres días y ya no le sois extraño.
Viola.- ¿Tanto teméis su carácter y
mi negligencia que ponéis en duda la continuidad de su afecto? ¿Es el duque
inconstante en sus favores?
Valentín.- No, en verdad.
Entran Orsino, Curio y
criados.
Viola.- Os lo agradezco. Ahí llega
el duque.
Orsino.- ¿No lo ha visto nadie a Cesario?
Viola.- Aquí estoy, señor, siempre a
vuestro servicio.
Orsino.- (A Curio y criados) Retiraos un momento. (A Viola) Cesario, ya sabéis todo sobre mí. Os he abierto el libro
donde escondo los secretos de mi corazón. Id pues, buen mancebo, id hasta ella;
no permitáis que os rechace; quedaos en su puerta, y dejad bien claro que no
habéis de moveros hasta ser recibido.
Viola.- Así lo haré, noble señor, mas si es cierto
que está tan sumida en el llanto como dicen, no habrá de consentir en verme.
Orsino.- Haceos oír más allá del
límite de la cortesía, pero no volváis sin obtener provecho.
Viola.- Supongamos que puedo verla,
¿qué he de decir?
Orsino.- Descúbrele entonces toda la
pasión que hay en mí; sedúcela hablando de mi fe sincera; tú sabrás, con tus
encantos, transmitir mi dolor; la elocuencia de tu juventud ha de ser acogida
mejor que la de un enviado con aspecto más grave.
Viola.- No lo creo, mi señor.
Orsino.- Creedlo, mi querido
mancebo. Pues decir que eres hombre, con esos tus deliciosos años, fuera del
todo incierto. Más suaves que los de Diana son tus labios y de un color más
encendido. El fino timbre que posees es aflautado y sonoro como el deuna
virgen. Harías muy bien de mujer. Te destinaron los astros para esta empresa,
lo sé...Que alguno de vosotros le acompañe...o mejor, id todos con él, pues yo
mismo prefiero estar a solas que en compañía. Si logras tu propósito serás tan libre
como lo es tu amo; unido quedarás a su propio destino.
Viola.- Yo trataré de complaceros. Cortejaré a la
dama.(Aparte) ¡Ardua empresa!
¡Galantear en su nombre cuando lo quiero por marido! Salen.
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